Los mareos cervicogénicos son una afección que puede afectar tu equilibrio y calidad de vida y tienen su origen en la columna cervical. Este tipo de mareo puede confundirse con otras condiciones como el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), dificultando su diagnóstico. En este artículo de BSP FISIO, te explicamos en qué consisten, cuáles son sus causas, síntomas y cómo tratarlos de manera efectiva.
¿Qué son los mareos cervicogénicos?
Los mareos cervicogénicos son aquellos en los que percibes una alteración de la orientación espacial pero sin sensación de que se mueve el espacio donde estás, es decir, no tienes la sensación de que la habitación de vueltas.
Los pacientes suelen describirlo como aturdimiento, visión nublada, sensación de cabeza hueca, de caerse o de andar flotando.
La forma en la que el cerebro procesa la información sobre la posición y el movimiento del cuerpo está alterada, de ahí que percibamos esa sensación transitoria. En el caso de los mareos cervicogénicos, esta sensación suele estar acompañada de dolor del cuello.
Diferencias entre mareos de origen cervical y el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB)
Cuando una persona acude a consulta por mareos, en muchas ocasiones piensan que el problema está en el cuello, pues al moverlo se marean y en la mayoría de los casos tienen razón, sin embargo, un porcentaje considerable de estos pacientes en realidad tienen vértigo de origen vestibular, cuyo tratamiento es completamente diferente. Por eso, es imprescindible una exploración exhaustiva por un profesional de la salud especialista para determinar el origen del mareo.
La principal diferencia es que los mareos cervicogénicos tienen su origen en la región cervical mientras que el VPPB tiene su origen en el vestíbulo del oído interno. Para identificar esta importante diferencia existen diferentes puntos a tener en cuenta:
- Los mareos de origen cervical son frecuentemente detonados por ciertos movimientos del cuello,
- El vértigo vestibular (VPPB) va acompañado de un fenómeno espontáneo llamado nistagmo que se produce en los ojos y que no se manifiesta en los mareos cervicogénicos.
- El mareo cervicogénico se acompaña de dolor cervical y puede verse agravado por la tensión muscular y el estrés.
- El vértigo vestibular puede incluir síntomas como tinnitus (zumbido en los oídos) o pérdida auditiva, que no son características de los mareos cervicogénicos.
Para un diagnóstico más preciso, es importante realizar una evaluación detallada que incluya tanto el historial médico del paciente como un examen físico enfocado en la función cervical y en la función vestibular.
Causas comunes de los mareos provocados por problemas cervicales
Existen varias causas que pueden dar lugar a mareos cervicogénicos. Uno de los factores más comunes es un trauma directo o como consecuencia de una alteración en la función muscular, por ejemplo la fatiga muscular de los músculos extensores cervicales y escapulares afecta al equilibrio directamente.
Esto es más frecuente en personas mayores o aquellas con antecedentes de lesiones en el cuello.
Otras causas incluyen la tensión muscular, que es a menudo resultado de malas posturas o estrés, y los esguinces cervicales, que pueden surgir de accidentes de tráfico o caídas.
Además, condiciones como la artritis cervical también pueden contribuir a estos episodios de mareo.
Identificar la causa subyacente es crucial para determinar el enfoque de tratamiento adecuado y evitar futuras complicaciones.
Síntomas asociados al vértigo cervicogénico
Los síntomas de los mareos cervicogénicos pueden variar de persona a persona, aunque algunos son comunes.
Además de la sensación de mareo, los pacientes a menudo reportan problemas de visión, como visión borrosa o doble. También se puede experimentar una dificultad para concentrarse y una sensación de desorientación.
Otros síntomas típicos incluyen dolor o rigidez en el cuello, presentando limitación del movimiento del cuello, dolor de cabeza, síntomas en miembros superiores y náuseas.
Estos síntomas pueden ser intermitentes y, a menudo, se agravan después de períodos prolongados en la misma posición.
El reconocimiento de estos síntomas es esencial para abordar la causa raíz y mejorar la calidad de vida del paciente.
Tratamientos de fisioterapia efectivos para los mareos cervicales
La fisioterapia juega un papel fundamental en el tratamiento de los mareos de origen cervical.
Tras una evaluación exhaustiva que revise la historia clínica del paciente que ayude a descartar banderas rojas y determine que el origen del mareo es cervical, disponemos de diferentes herramientas para paliar la crisis de mareos.
La terapia manual con el uso del Método Mckenzie o Mulligan, ayudan a mejorar la movilidad de la región cervical y aliviar el dolor de cuello.
Los fisioterapeutas pueden diseñar programas específicos que abordan tanto la movilidad cervical como el fortalecimiento muscular.
Es común que se integren ejercicios de equilibrio y coordinación para ayudar a los pacientes a adaptarse mejor a sus síntomas.
La educación postural juega un papel importante, ya que mejorar la ergonomía puede tener un impacto significativo en la reducción de mareos.
¿Cuándo acudir a un especialista por mareos recurrentes?
Es recomendable acudir a un especialista en caso de experimentar mareos recurrentes que impacten significativamente la calidad de vida de una persona.
Si los mareos van acompañados de otros síntomas como dolor intenso, pérdida de función o cambios en la visión, se debe buscar atención médica inmediata.
Un especialista puede realizar un diagnóstico adecuado y determinar si los mareos son de origen cervicogénico o si hay otra causa subyacente que debe ser tratada.
La identificación temprana de la afección permite implementar estrategias de tratamiento efectivas y reducir el riesgo de complicaciones futuras.
Fisioterapeuta colegiada nº 1920
• Diplomada en Fisioterapia por la Universidad de Málaga.
• Experta en Terapia miofascial
• Especialista en terapia manual ortopédica
• Especialista en Fisioterapia uroginecológica.