Uno de los deportes que actualmente está de moda es el Crossfit. Cada vez hay más evidencia científica de que el trabajo de fuerza es muy importante para la salud integral de la mujer, pero esta modalidad de ejercicio de alta carga puede, en ocasiones, perjudicar tu suelo pélvico. Por ello, desde BSP FISIO queremos hacer esta entrada para explicaros más detalladamente sobre este tema.

El impacto del CrossFit en el suelo pélvico y cómo mantenerlo óptimo

El CrossFit es una disciplina de entrenamiento que combina ejercicios de alta intensidad con movimientos funcionales. Aunque es excelente para mejorar la fuerza, la resistencia y la flexibilidad, también puede tener un impacto significativo en el suelo pélvico, especialmente en mujeres.

Definición suelo pélvico

El suelo pélvico es un grupo de músculos y tejidos que sostienen los órganos pélvicos, como la vejiga, el útero y el recto.  Cómo ya explicamos en otras entradas del blog «qué es el suelo pélvico«, la musculatura del suelo pélvico no trabaja sola, sino que lo hace junto con el transverso del abdomen, el diafragma y los multífidos.

Todos son musculatura profunda e involuntaria y deberían coactivarse ante un esfuerzo, por pequeño que sea. Durante los entrenamientos de CrossFit, los movimientos de alta intensidad y los levantamientos de peso pueden aumentar la presión intraabdominal, lo que puede debilitar o dañar estos músculos.  Si no existe competencia abdominolumbopélvica puede llevar a problemas como incontinencia urinaria, prolapsos y dolor pélvico.

 

¿Cómo practicar Crossfit sin dañar tu suelo pélvico?

Para no dañar tu suelo pélvico mientras practicas crossfit debes tener en cuenta los siguientes puntos:

  1. Fortalecer el suelo pélvico: Incorpora ejercicios específicos para fortalecer el suelo pélvico, como los ejercicios de Kegel. Estos ejercicios ayudan a mejorar la resistencia y la fuerza de los músculos pélvicos.
  2. Técnica adecuada: Asegúrate de utilizar una técnica adecuada durante los levantamientos y otros ejercicios de alta intensidad. Trabaja con un entrenador certificado que pueda corregir tu postura y técnica para minimizar el riesgo de lesiones.
  3. Respiración controlada: Practica una respiración adecuada durante los ejercicios. Evita contener la respiración, ya que esto puede aumentar la presión intraabdominal. En su lugar, exhala durante el esfuerzo para reducir la presión en el suelo pélvico.
  4. Escucha a tu cuerpo: Presta atención a las señales de tu cuerpo. Si sientes dolor o molestias en el área pélvica, reduce la intensidad de tus entrenamientos y consulta a un fisioterapeuta en suelo pélvico especializado.
  5. Variedad en el entrenamiento: Incorpora una variedad de ejercicios en tu rutina para evitar el sobreentrenamiento de ciertos grupos musculares. Alterna entre ejercicios de alta y baja intensidad para permitir que tu cuerpo se recupere adecuadamente.

¿Qué papel juega la fisioterapia?

La fisioterapia de suelo pélvico es una excelente elección de tratamiento si al practicar CrossFit percibes algún escape de orina, sientes dolor en la zona pélvica o sensación de peso en la vagina por ejemplo, pero también sirve como tratamiento preventivo si quieres empezar esta práctica deportiva.

El CrossFit, como cualquier otro deporte, debe realizarse de forma correcta para evitar lesiones, por ello, siempre aconsejamos invertir tiempo en aprender bien las técnicas, revisar tu suelo pélvico antes de empezar esta práctica deportiva y aprender a tener mayor conciencia corporal.

Sin duda, el CrossFit es una excelente forma de mantenerse en forma y saludable, pero es importante ser consciente del impacto que puede tener en el suelo pélvico. Siguiendo estos consejos y trabajando con profesionales de la salud, puedes disfrutar de los beneficios del CrossFit mientras mantienes un suelo pélvico fuerte y saludable.

 

 

Directora y Fisioterapeuta en BSP FISIO

Fisioterapeuta colegiada nº 1920
• Diplomada en Fisioterapia por la Universidad de Málaga.
• Experta en Terapia miofascial
• Especialista en terapia manual ortopédica
• Especialista en Fisioterapia uroginecológica.